Dios sea alabado.
Jesús sea alabado.
La descripción detallada de los acontecimientos vividos en la batalla en el astral inferior, en las cercanías del gran absimo y la visualización nítida de los seres que enfrentaron, les perturbaría el equilibrio mental en lo cotidiano y no debemos provocar tales disturbios, que les colocarían en riesgo.
La tarea fue concretada con acierto y el lugar debidamente trabajado, de modo que podrá servir como acceso para las Fuerzas de la Luz en el confrontamino con la Gran Bestia.
Otros Grupos en la Tierra deberán cumplir tareas semejantes a las suyas, cada una determinada abrir claros próximas al gran cautiverio para que en el final, del gran final, el imenso Dragón este totalmente cercado por el Ejército de la Luz.
Jesús es nuestro Pastor y nada nos faltará.
Luchas confiriendo golpes certeros, inmovilizando a los tenebrosos, interumpiendo su curso destructor y al mismo tiempo socorriendo almas aprisionadas hace tanto tiempo que no consiguen precisar desde cuando.
Solamente el amor, hermanas, interrumpirá la torrente de odios que se derrama en todos los niveles vibratorios de la Tierra.
Solamente el dolor transformará a las criaturas sumergidas en lo ácido del odio.
Solamente el Amor las alcanzará a nuevos caminos de progreso espiritual, cambiando las túnicas rotas por túnicas nuevas y brillantes, para que en fin puedan andentrar en el Reino de la Luz.
La implantación del Reino de Dios en la Tierra es hecha con luchas y batallas.
La Victoria de la Luz sobre las Tinieblas se hace.
Salve Jesús.
Paulo
GESH - 10/09/2004 - Vitória, ES - Brasil