Hermanos, paz y bondad en vuestros corazones.
Existen billones de espíritus aguardando ansiosos una oportunidad de reencarnación. Sin embargo, cada vez más se reduce el número de mujeres dispuestas a abrir la puerta de la maternidad.
El control de la natalidad, impuesto por algunos gobiernos, sería fácilmente superado si el resto de la población del Mundo, en condiciones de recibir a las almas en el ambiente terrestre, estuviese dispuesto a permitir el nacimiento de los espíritus necesitados en el Más Allá.
La consecuencia de evitar los nacimientos es la rebeldía por parte de aquellos que desean nacer, sin conseguirlo, atacando con indignación y odio a los encarnados que se resisten a recibirlos en la materia.
Sexo es amor y responsabilidad.
Por mayor que sea el caos en el plano físico, aún es un refrigerio balsamizante para las almas que se corrompen de remordimiento y dolor en los planos invisibles.
Dejad abiertas las puertas de la maternidad, y veréis atenuados muchos de vuestros pecados pasados, por vuestra contribución con las Leyes Mayores.
Hombres y mujeres que abusan de los instintos genésicos, sin contribuir con la evolución de los seres a través de la maternidad, atraen a sus vidas espíritus inconformados y rebeldes, necesitados de una oportunidad en el plano físico.
La mujer posee el receptáculo divino en su cuerpo, y si por algún motivo desea la maternidad pero no lo consigue, por motivos que la medicina terrena no comprenda y no cure, os sugerimos hermanos, que adoptéis uno de los huérfanos del Mundo, almas carentes como vosotros, de amor y de perdón.
Amad al prójimo como a uno mismo, haciendo al otro aquello que os gustaría que este os hiciera.
Paz y amor.
Juana de Angelis
GESJ - 08/04/2014 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil