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Escena cruel, dolorosa

05/07/2013

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Videncia - Durante las tareas de atendimiento a los espíritus carentes, incorporó el espíritu de una joven de menos de 20 años, que había desencarnado con un tiro en la cabeza. Esa escena estaba cristalizada en su mente y sufría mucho. Las circunstancias de su muerte habían sido dramáticas y la espiritualidad permitió que fuesen vistas, por eso voy a narrarlas.

En la escena inicial, una joven en la cama, siendo asesinada fríamente, con un tiro certero en la cabeza.

Vi que se trataba de una parturienta que acababa de dar a luz a su bebé. El espíritu de la joven aterrorizada, permaneció ligado fuertemente al cuerpo, incluso después de la muerte, por el vínculo con el recién nacido al que quería tener en sus brazos.

Capté de dónde venía su miedo. Era la mujer de algún "jefe del tráfico de drogas" y una "facción rival" la había secuestrado cuando ya estaba en avanzado estado de gestación.

Ella enseguida presintió que algo muy grave iba a suceder. Cuando empezó a dar a luz, trajeron a una mujer para ayudar en el nacimiento del bebé.

Vi que un hombre, el mismo que le pegó el tiro en la cabeza a la joven, tomó el bebé de los brazos de la matrona y lo dejó sobre una losa, lo que me hizo pensar que estaban en alguna "favela". El espíritu de la joven se agitaba entre gritos, blasfemias y llanto, preso al cuerpo que le había pertenecido.

Lo que siguió fue algo inimaginable y hasta difícil de relatar. El hombre agarró al bebé cabeza abajo y lo colgó en una especie de cuerda que había, en seguida sangró bajo su bracito.

El bebé gritaba y todo su cuerpo temblaba. La sangre escurría y fue recogida por una mujer con apariencia de bruja. La hechicera bebió parte de la sangre aún caliente. En el astral, extraños seres esperaban para abalanzarse sobre los restos mortales del niño.

Se trataba de un trabajo de magia negra encomendado por el jefe de la facción rival para derribar y tomar el control de la venta de drogas.

Regresé del desdoblamiento y relaté la terrible videncia.

En la concentración, después del mantram de las 18 horas, vi llegar el espíritu de una bella mujer. Esta recogió al espíritu de la joven, que se desmayó ante la cruel y dolorosa escena.

A continuación vi un cuarto de hospital en el plano espiritual y la misma joven dormía tranquila, con ropa limpia y el pelo aseado.

A su lado, una cuna con un bebé, que también dormía tranquilo.

La joven despertó, miró al bebé y pensó: menos mal que fue todo un sueño, se giró de lado y volvió a dormirse.

Entonces vi llegar al espíritu de la misma mujer, que debe ser pariente de la joven; le dio un pase y oró junto a la cama. Hizo lo mismo con el bebé y se marchó. Sin ver quien hablaba, escuché los siguientes esclarecimientos:

Todo lo que vivimos se queda almacenado en nuestra mente;

El tratamiento de sueñoterapia induce al olvido, guardando los recuerdos dolorosos en la memoria, lejos del nivel consciente. Por eso, este tipo de tratamiento provoca el reequilibrio de la mente, a través del olvido;

El olvido nos permite recomenzar, hacer otro camino, acertar el paso; entonces llega el día en que decidimos mejorar.

Comenzamos entonces a limpiar nuestros actos, nuestras palabras y nuestros pensamientos. Cuando vamos retirando los escombros de encima, van surgiendo otros y así la Misericordia Divina permite que antiguas situaciones ya vividas vuelvan a la consciencia en dosis pequeñas, para que podamos absorberlas como remedio regenerativo;

Llegará el día en el que esa joven comprenderá el motivo de tanto sufrimiento; entonces tendrá que enfrentarse a la verdad con coraje y determinación, para eliminar de la mente toda negatividad. Mientras, será tratada e vivirá experiencias fortalecedoras y preparatorias para su espíritu.

Cada tipo de trabajo que hacemos en el plano astral está ligado a la necesidad de limpieza de algo que ha quedado grabado en la memoria;

Tanto lo positivo como lo negativo que vemos, son como un exfoliante que restriega y limpia la mente, neutralizando el efecto negativo de los actos del pasado: la vergüenza, el malestar y el asco que sentimos de nosotros mismos;

La compasión, el desapego, o amor y la humildad poco a poco van sustituyendo los sentimientos negativos, renovando nuevas vibraciones. Eso se llama progreso.

 

GESH - 19/04/2013 - Vitória, ES - Brasil




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