¡Hermanas, salve la Paz!
Como dice la música que cantáis para armonizar el ambiente: ¡"Qué bueno que estemos aquí"! Estamos hoy ayudando a quienes ayer perjudicamos, limpiando nuestras "vestes nupciales" (períespiritu), para estar en paz con nuestra consciencia en el "Banquete" junto al Maestro Amado.
Hermanos, haber recibido los libros¹ que llegaron para consolidar los postulados espíritas, nos trajo alegría y satisfacción, por poder informar de la realidad post mortem. Pero, hoy en día, lo que más alegría y ligereza de alma me proporciona es lo que hace vuestro Grupo: socorrer, consolar y dar esperanza a los espíritus sufridores que están perdidos y perturbados, perpetuando en su mente las horas de tortura que vivieran, llevando en sus cuerpos astrales las marcas de los abusos que sufrieron².
Por ese motivo, un trabajo de amor sin precio que trae lágrimas a nuestros ojos, en agradecimiento a la Misericordia Divina, que aunque nos ofrece el libre albedrío, también nos indica el camino seguro a la regeneración.
Mirando a los ojos de los que rescatamos, percibimos que nosotros también hemos estado allí, en paisajes distantes del pasado, sembrando dolor y odio; hoy, somos nosotros los que les ofrecemos una mano para aliviar su dolor.
Padre, de rodillas te damos gracias por la Siembra Bendita.
Paz hermanos, es lo que deseamos.
Chico Xavier
GESH - 23/11/2012 - São Paulo, SP - Brasil
Nota ¹ - Los libros recibido por ti, Chico, abrieron la puerta de la ignorancia y del misterio acerca de la vida tras la muerte.
Una inmensa alegría se apoderó de mi alma cuando leí por primera vez las obras de André Luiz psicografiadas por ti, querido hermano.
En nuestro Grupo, los médiums y adoctrinadores leen tus obras obligatoriamente.
Gracias Chico, por los conocimientos que trajiste a través de tu magnífico trabajo.
Nota ² - Se refiere a los espíritus que en el astral de Carandiru aún se encuentran presos y torturados.