Paz y fraternidad entre los hombres.
Margarida - ¡Bienvenido en el nombre de Dios, Hermano!
Pedro - Hermana, me han autorizado para hablar directamente contigo.
En la época de Cristo no sabíamos la inmensa responsabilidad que nos tocaría, pues estábamos distantes del plan reencarnatorio. Así, con nuestra memoria apagada, la vida nos dispuso ante la libertad de elección, entre continuar o no en el mundo de la materia, con todas sus limitaciones, para esparcir las bendiciones recibidas durante la maravillosa convivencia con el Maestro.
Hoy comprendemos el Plan de Dios, que en primer lugar nos concedió Su Misericordia, dándonos la oportunidad de corregir pesadas deudas del pasado, observando las Leyes, cumpliendo Su Voluntad y Sirviendo con Amor al Prójimo.
¡Cuánta alegría en nuestro corazón por haber cumplido con nuestro deber!
¡Cuántas lecciones guardamos en nuestra mente, por los fallos cometidos, por los tropiezos y por la firme voluntad de continuar!
¡Cuánta gratitud traemos en el corazón, por Aquel que nos cogió de la mano y nos condujo a la redención!
Ahora, vemos a nuestros hermanos en medio de la dureza de la vida material, con la responsabilidad, como nosotros en el pasado, de esparcir las palabras del Maestro, para que caigan como semillas en suelo fértil.
Conocemos el "trayecto de piedras" que estáis recorriendo; sabemos las innumerables dificultades que enfrentáis para cumplir la Voluntad del Padre, pero queremos, hermanas y amigas, traeros nuestras palabras, nuestra presencia de apoyo e incentivo, para que recorráis cada centímetro del camino con fe, perseverancia y amor, pues es Él quien nos lo pide.
De Él emanan las Fuerzas que alimentan la "fe, capaz de mover montañas".
A pesar de los obstáculos, Su Presencia Amiga nos eleva por encima de las imperfecciones para que podamos superarlas, a su tiempo; y llenos de confianza, retomar el trazado original de nuestra jornada.
Vuestras vidas, así como las nuestras en aquel tiempo, han sido profundamente modificadas por la Presencia Maravillosa que Él representa, al tocaros directamente, en súplica, para auxiliar a aquellos menos afortunados, cuya consciencia aún está adormecida y se encuentran inmersos en la oscuridad.
Romper las barreras del "mundo físico" es un ardua tarea para la consciencia, pero es posible, entregándose, como nosotros, al trabajo dedicado, firme y amoroso, desprendiéndose de cualquier recompensa que por ventura pudierais anhelar.
¡El servicio con Jesús se hace sin pretensiones!...
Lo que podéis desear, una vez situados como humildes Siervos de Jesús, son las bendiciones de paz y luz que recaen sobre aquellos que le son sinceramente devotos y practican el bien. Con todo, no existe pago más elevado en el Universo por servir en la Siembra del Maestro que la bendición de Su Presencia, la paz de Su Espíritu y la bienaventuranza de continuar con Él, una vez liberados de la materia.
Reflexionad estas palabras que os traemos, como un bálsamo a ser aplicado en las "durísimas pruebas" que enfrentareis en el futuro.
Que vuestro ánimo no desfallezca jamás; y vuestra fe conserve siempre la certeza de caminar con Jesús, rumbo a un propósito mucho más elevado del que las mentes materiales puedan vislumbrar. Que la paz, la bondad y el amor os envuelvan a todos hasta que se cumplan los Designios de Dios.
Margarida - Que envuelvan también a todos los Trabajadores de la Luz que nos ayudan en nuestras tareas. Que Dios nos bendiga a todos.
Pedro - El peligro está muy cerca, pero llegan " amigos" adquiridos a lo largo de la jornada para ayudaros. Estos se acercan a vosotros y amplían las barreras de protección, con la fuerza del amor, suplicando al Padre, cimiento seguro para esta Casa.
Son muchos los amigos que están llegando y aún llegarán más. Aquí permanecerán, irradiando fuerza, luz y amor en beneficio, no solo del Grupo, sino especialmente del trabajo espiritual al que os dedicáis.
¡Todos nosotros, venimos en este momento a estar con vosotros, en el nombre de Cristo!
Margarida - ¿Hermano, los ataques, serán solamente de los Reptilianos, o existen más grupos enemigos?
Pedro - Los ataques nunca cesan; si bien, en este momento, los Reptilianos se acercan especialmente, con estrategias y métodos traicioneros, buscando romper la fortaleza, fragilizando la unión de vuestro Grupo.
Margarida - Solamente así podrán conseguir algo, porque una no sabe lo que pasa por la mente de nuestros compañeros. Pero respecto a mí, ocurra lo que ocurra, como pienso hasta hoy, así continuaré pensando acerca de los Reptilianos y de otros Grupos de Seres Negativos. Seguiré en este línea de conducta y de trabajo que llevo abrazando desde hace muchos años. No obstante, no puedo decir lo mismo de los compañeros. El grupo es fiel, firme, pero aún vacilante.
Pedro - Mi nombre le sirvió al Maestro Adorado para utilizar la palabra que creó como imagen de "fortaleza del templo", que debería ser erigido en Su memoria.
De Pedro, la piedra, la roca y la firmeza de la roca sobre la cual debería ser levantada Su Iglesia.
¡La fortaleza de la fe en tu alma, hoy representa la roca sobre la cual debéis apoyaros para soportar los ataques y mantener firme, en pie, esta Casa que representa la Casa de Dios! ¡Él está aquí! "Donde existe una fuerza mayor, cesa la menor". No lo dudéis nunca, ni siquiera un momento.
Que la Paz del Señor de los Mundos esté con vosotros e inspire vuestros pasos a seguir.
Pedro
GESH - 18/11/2011 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil
Videncia - Durante la psicofonía vi un grupo inmenso de Reptilianos acercándose al GESJ. Vi, a través de la pantalla mental de Pedro, proyecciones del futuro, donde sufriríamos ataques en el plano físico por parte de "grupos de fuera", insuflados por la mente perversa de los Reptilianos. Ellos plantaron semillas de odio, de envidia y venganza en el corazón de las personas, debido a los acontecimientos internos inusitados en la Casa, haciendo germinar tales semillas. Si eso sucede, habrá persecuciones a cada uno de los componentes del GESJ. Algunos resistirán la presión y otros no.
Nota - Leyendo con bastante atención se nota que el mensaje trae esclarecimiento y consuelo espiritual, no solamente para mí, que he sufrido las agresiones verbales, sino para todos los componentes del GESJ. Felizmente la semilla venenosa no germinó. Todos los compañeros continúan firmes y confiados.
Vitória, 30/07/2012
Margarida