Amadas hermanas, que las bendiciones de Nuestro Señor inunden nuestras almas.
Agradecida por la oportunidad bendita de trabajo, aquí me encuentro para contar algunas de las palabras que fueron dirigidas a los tres niños en Fátima; palabras que fueron interceptadas por el Clero Romano y no fueron divulgadas a la humanidad.
Palabras de la gentil Señora, iluminada y hermosa que nos visitó.
Dicen así:
"Hijos, la fe debe ser cultivada por cada criatura en el desarrollo de las virtudes, sin necesidad de intermediarios entre Dios y el ser que desea cristianizarse.
La fe desarrollada en el centro del alma sostendrá a cada uno en el enfrentamiento en vidas futuras, cuando el caos y el dolor serán compañeros inseparables del hombre.
El amor y el perdón enseñados por Jesús deben ser practicados, pues aquel que consiga suplantar la inferioridad y la ignorancia de su propia alma, con la práctica de las Lecciones del Divino Jesús, no necesitará enfrentarse al dolor supremo del Apocalipsis, que avanza velozmente al encuentro de la humanidad.
Sorbed el cáliz amargo de las pruebas y expiaciones sin rebeldía, amando siempre y perdonando tantas veces como sean necesarias.
El futuro es sombrío: Tragedias y cataclismos naturales, desequilibrios inimaginables, crueldad sin límite.
No obstante, Dios enviará auxilio a los seres humanos, para que las criaturas de Bien no sucumban ante el caos venidero. Seres del Espacio Sideral, en gran número, llegarán a este Planeta de Expiación y Dolor, en el nombre de Dios, para esclarecer e socorrer a los seres humanos. Son enviados de Dios para ayudaros en el enfrentamiento de las pruebas finales del Apocalipsis.
Son criaturas hijos de Dios como todos nosotros, y sirviendo al Creador, extienden sus manos a los carentes hermanos de la Tierra.
Satanás y todos los representantes del mal intentarán dominar las mentes insuflando miedo, temor y descrédito hacia los "hombres del espacio". No obstante, creed en mí, vuestra Madre, Madre de JesuCristo, ellos son amigos y desean ayudar al Planeta y a su humanidad en el trance doloroso.
Hijos amados, purificad vuestro corazón, como el de los niños inocentes, elegidos para habitar el Reino de Dios".
Lúcia - En otra ocasión relataré un poco más de las revelaciones del Ser Supremo a los niños de Fátima.
Gracias por la oportunidad bendita de permitir mi presencia entre vosotros, y por fin poder relatar aquello que desde hace mucho debería ser conocido por esta humanidad.
¡Gracias mi Jesús!
Lúcia, de Fátima
GESH - 15/06/2012 - Vitória, ES - Brasil