Hermanos
La Misericordia Divina es el salvo conducto que necesitáis para conquistar el pasaporte del perdón de vuestras faltas, recibiendo, en cada nuevo amanecer, la oportunidad de escribir nuevos fines para vuestras historias de vida.
No permitáis que la culpa cristalice vuestro pensamiento en el dolor, envolviendo la mente en el ciclo interminable de la autoflagelación, impidiéndoos alcanzar la liberación mediante la fuerza del perdón.
Hermanos, el Amor de Dios en Su Perfección, a todos os proporciona la corrección mediante el trabajo, la purgación mediante la enfermedad y la expiación mediante la prueba de dolor.
Que la Paz del Señor de los Mundos esté con vosotros.
Malaquías
GESJ - 28/2/2012 - Vitória, ES - Brasil