¡Salve Jesús!
¡Salve el Señor de los Mundos!
¡Salve el Maestro Ramatis!
Margarida, después de estar un tiempo apartada, en estudios complementarios, necesarios para concluir mi despertar en el plano espiritual, me presento ante ti, amiga, pues nuestras actividades en el plano físico se complementaban.
El trabajo que realicé, dentro de los límites y posibilidades que en aquel momento tenía, el trabajo del querido hermano Hercílio Maes y el tuyo, se funden y se complementan en revelaciones para el despertar de las almas de los hermanos de la Tierra.
Aquellos que están en sintonía con las Fuerzas del Bien, que puedan, al adquirir tales conocimientos extraordinarios, abastecer su alma de fuerza y fortalecer su mente para los embates que viven en este tiempo.
Bien sabéis que el adorado Maestro Ramatis, busca reunir a la familia que designó como Suya; espíritus amigos esparcidos por el Mundo y que durante milenios aún continúan en los mundos atrasados. En cada ciclo recupera algunas almas, y este es el momento en el que nos ha alcanzado, corazón y mente, impulsándonos a dimensiones superiores; por fin, transformadas nuestras almas, alcanzamos la renovación.
Hermana, la Tierra se encuentra oscurecida, pues los pensamientos, emociones y desvaríos de las almas encarnadas y desencarnadas contaminan todo el Planeta. Es el momento psicológico en el que la Ingeniería Sideral previó la transformación del Planeta, abandonando las franjas de expiación para alcanzar la dimensión de la regeneración; y todos los que hemos despertado, trabajamos con toda nuestra fuerza para ayudar a nuestros hermanos, conocidos o no, amigos o enemigos, pues somos simplemente Siervos de Jesús.
Últimamente visito tu Casa Espírita, desarrollando actividades complementarias.
Margarida - ¿Hermana, estás trabajando en el Área de Psicologia, con Juana de Angelis?
América - Sí, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos recientemente.
Margarida - Más los que ya poseías por tu profesión.
América - Sí, descubría que lo que yo conocía de la Psicología era muy poco, ante lo mucho que aún tenía que aprender; pero me esfuerzo con buena voluntad, dedicándome al máximo a asistir a los hermanos carentes, pues son muchos más los enfermos que los sanos de alma.
Margarida - Y cada día llegan más.
América - Parten desorientados de las regiones inferiores, y son socorridos por manos abnegadas que planifican una encarnación rápida para alinear sus energías descontroladas.
Salen enloquecidos de las regiones inferiores; reencarnan y retornan enseguida al plano espiritual, aún en total desequilibrio; no obstante, menos primarios, ya despiertos a nuevas fases que continuarán en el exilio inevitable.
Margarida - Por eso Jesús dijo: "En la Casa del Padre hay muchas moradas".
América - ¡La consciencia es un campo muy amplio! La mente humana no se conoce, ni los misterios que existen en el alma durante el proceso de limpieza del espíritu, para alcanzar peldaños superiores; son tan extraordinarios los mecanismos que encuentran subvertirse y caer, y allí, escondido, donde se había perdido en los desvaríos oscuros del inconsciente, un rayo de luz ilumina la mente cuando esta está preparada para despertar; y apenas un único rayo de luz será suficiente para impulsar el alma a salir de los bajos oscuros, abandonando el atraso, la caída y los desvíos que había recorrido desde entonces.
No obstante, el camino de regreso es lento y tortuoso. Muchos retrasados no conseguirán soportar la "vibración superior de la nueva dimensión del Planeta", y en el automatismo de las Leyes Inmutables del Creador, tendrán que abandonar la Tierra, continuando el curso evolutivo en otros Mundos compatibles con su grado de evolución, debido a su negligencia.
Margarida, gracias a Dios alcanzamos la victoria sobre nuestro "yo inferior", sobrepujando las malas tendencias, y alcanzando una mejor condición espiritual.
Margarida - ¿Hermana, tu Grupo de Brasília continúa activo?
América - Pocos integrantes han permanecido con los mismos ideales. Un pequeño Núcleo permanece en actividad, pero ya no consigue realizar las mismas tareas que cuando estaban unidos en un grupo mayor. A su vez, con el paso de los años, las fuerzas físicas de sus componentes se han agotado.
Margarida - Han envejecido.
América - Sí, y no han encontrado soporte en otras almas para reiniciar con fuerza las actividades que durante tantos años practicamos.
Margarida - Está claro; pero las semillas lanzadas estarán por ahí. Nuestro Grupo también es pequeño; pero el viento ha llevado las semillas y están germinando por ahí.
América - Sí, semillas de luz que florecen en otros corazones, y que hacen la diferencia en el torbellino oscuro de la Tierra.
Los integrantes de tu Casa Espírita, en general, obedecen tus directrices disciplinarias. Las debilidades propias del alma humana, la mayoría consigue transmutarlas o controlarlas, incluso bajo la intensa presión negativa del enemigo, que son muchos y feroces. De vez en cuando, algún componente se siente más presionado, debido a sus propias dificultades en resolver sus cuestiones internas.
El alma se ve resentida cuando no consigue desarrollarse emocional y psíquicamente, cobrando de sí misma posturas morales superiores que aún no ha alcanzado en el desdoblamiento de las verdaderas transformaciones. No obstante, siguen deseosos de mudar, creyendo que la postura de justicieros o moralistas dará el recurso de escudo protector contra todas as zarpas negativas, oriundas de los propios enemigos, o de los enemigos de la Luz.
De vez en cuando, le afectan brechas negativas, pero no son suficientes como para dominarle, apenas se siente inseguro y vacila en sus pensamientos.
Hermana, conoces a tus trabajadores y sabrás usar las palabras acertadas para despertar a cada uno del trance pasajero que a veces atraviesan, viendo al enemigo tal y como es, procurando en uno mismo los defectos para transmutarlos en virtudes.
Margarida - Para mí, es más fácil cuando depende de nosotros. Yo me corrijo y me vigilo; respecto a los compañeros y compañeras, es más difícil. Pensamos que los conocemos, pero no. Así ocurrió aquella explosión de rabia, envidio y orgullo.
América - En aquel caso en particular faltó el desarrollo de la humildad por pate de aquella hermana. Podría transformarse en una verdadera obrera de la luz; no obstante, no consiguió mantenerse en niveles vibratorios superiores y permanecer invisible para los enemigos, potenciando sus fuerzas psíquicas superiores. Se creyó lo suficientemente fuerte como para enfrentarse sola a las fieras, y se vio arrebatada por la fuerza extraordinaria que desconocía, de los enemigos que de cerca la vigilaban.
Margarida - Lo peor hermana, es que ella sabía durante años la fuerza maléfica de los Reptilianos, pues los Hermanos Superiores siempre la alertaron. Una se queda triste cuando compañeros o compañeras caen en un precipicio de ese tipo.
América - Es la misma tristeza que sienten los Maestros al ver que el discípulo no corresponde a su impulso de progreso.
Margarida - Sólo Dios sabe cuándo van a abrir los ojos y ver que, aquellos seres, los Reptilianos, no son amigos de nadie.
América - Estaré presente en el equipo de Trabajadores de los Siervos de Jesús, actuando junto a los Psicólogos, durante un período de aprendizaje que necesito.
Sabes que todo lo que hacemos, todo el sacrificio y la lucha, representa el cupo que nos cabe para liberarnos del pasado culposo.
¡Margarida, que Jesús nos bendiga!
¡Salve Jesús! Salve el Amor.
América Paoliello Marques
GESH - 04/05/2012 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil