Paz y amor os deseamos.
Hermanos, nunca antes se había visto tanta falta de pudor, como en este "final de los tiempos".
Las mujeres se desnudan, los hombres están corruptos, los jóvenes caen en vicios, las familias se separan. Los corazones vacíos vagan por los ondas del desamor.
La decadencia moral alcanza el clímax de la falta de respeto: es el momento crítico para las masas humanas, es el detonador de grandes cataclismos mundiales, transformador del equilibrio entre los Reinos de la Naturaleza, provocando torrentes de desequilibrios climáticos.
Las ondas negativas emanadas por las criaturas humanas encarnadas y desencarnadas, provocan la eclosión de aún más miserias entre los seres humanos: crímenes bárbaros, iniquidades, sufrimiento.
Este es el doloroso cuadro planetario del "final de los tiempos": almas fallidas partiendo de la Tierra rumbo a la degradación.
¿Y Dios, dónde está? Preguntaréis.
Dios está en nosotros, y cuando tomáis decisiones equivocadas, contrarias a Sus Leyes, os distanciáis de Él; no obstante, Él no se separa de nosotros, pues somos Sus hijos, incluso antes de saberlo, cuando siendo aún centellas brutas e inconscientes, recorrimos los diversos Reinos de la Creación.
Dios está en nosotros.
Juana de Angelis
GESH - 25/05/2012 - Vitória, ES - Brasil