Reptiliano - Vosotros decís que el Cordero es el vencedor; pero lo que vemos son hombres, mujeres e incluso niños sucumbiendo a nuestro llamado, a nuestra influencia, a nuestra voluntad.
No tendremos piedad de nadie.
Todo aquí me perturba...
¡Vamos arrasar a todos!
Margarida - ¿Por qué tanto odio, hermano? ¿Cuál es el motivo que te une a ellas, madre e hija? ¿De dónde viene esa rabia que existe en tu corazón?
Reptiliano - Algunas de las personas que componen el Ejército de la Luz, que nos ataca constantemente, fueron señaladas para ser perseguidas, bien por su gran fuerza, o por su fragilidad.
Margarida - ¿En el caso de la madre, cuál es el motivo?
Reptiliano - Salió en defensa de su hija. Nos quiere apartar. ¿Qué fuerza tiene para hacerlo?
Margarida - ¿Quién? ¿La madre?
Reptiliano - Sí.
Margarida - Hermano, si una madre, con fuerza o sin fuerza, ve a su hijo o hija siguiendo algo que no ha sido determinado y que está mal, no se entromete, no aconseja, ayudando a cambiar de rumbo, ¡Entonces no sería una madre! Cualquier madre que siga los preceptos de Dios haría lo mismo.
Reptiliano - Ella corrige a su hija; no obstante, vino a nosotros pidiendo ayuda para que nos retiráramos. Sintió en la piel nuestra fuerza, quienes somos.
Margarida - Todo bien, hermano. Ya has dado tu recado. Ella lo ha escuchado y la hija también está al tanto. Ambas pactarán con tu Grupo si así lo desean.
Reptiliano - ¡Yo no soy el Jefe! Soy apenas un soldado.
Margarida - ¡No importa! Lo que podemos decirte es que las Fuerzas de las Tinieblas están luchando contra las Fuerzas de la Luz. ¿Pero quién vencerá? ¡Está claro que será la Luz! Las tinieblas no apagan la Luz, pero la Luz ilumina las Tinieblas. Y nosotras estamos del lado de la Luz. ¿Y quién es la Luz? Es el propio Maestro Jesús, Gobernador Espiritual de la Tierra.
Ha llegado la hora de "separar la paja del trigo". ¿Y tú piensas, hermano, que las Tinieblas van a vencer?
Reptiliano - Los corazones de las personas están negros¹.
Margarida - ¡Pues sí, hermano! Todos nosotros, del GESJ, estamos bajo el punto de mira de los perseguidores. Ninguno aquí puede tener pensamientos negativos, porque vosotros aprovecháis justamente esas "brechas" para introduciros en nuestra vida.
Vamos a hacer una oración en vuestro beneficio. Sé que no la vas a aceptar. Pero un día, cuando cambies de manera de pensar, te acordarás, claramente, de este momento sublime.
Quieras o no, sois nuestros hermanos. Desde hace siglos vais decayendo, mucho, así como la Bestia, que está en el fondo del Abismo. Por lo tanto, hermano, acepta esta oración. Un día, tú también formarás parte del Ejército de la Luz y recordarás este momento que quedará grabado para siempre en tu mente.
Reptiliano - Vuestras oraciones no me importan.
Margarida - ¡Lo sé, hermano! Pero igualmente vamos a rezar por ti, como si estuviéramos pidiendo al Padre por nuestros hijos. Rezaremos por ti y por todo tu Grupo. Sois nuestros hermanos, decaídos de otro planeta, como muchos de nosotros. Entonces, suplicaremos compasión y misericordia para todos.
Diálogo entre Margarida y un Reptiliano
GESJ - 17/01/2012 - Vitória, ES - Brasil
Obs: Hasta hoy solo hemos tenido la certeza de haber conseguido tocar el corazón de un Reptiliano, que se convirtió al Bien y al cual le hemos apodado Dino.
Paz en Jesus.
Margarida
Nota ¹ - Es muy triste escuchar estas palabras que en la realidad de los días que vivimos son verdaderas.