Discípulas amadas.
Por determinación del Excelso Jesús se esparcen fuerza y amor para la humanidad terrena. Sois instrumentos de trabajo en las manos del Amigo Nazareno, para transmitir Sus pensamientos de optimismo, coraje, resignación, amor y perdón entre aquellos que caminan junto a vosotros en la superficie del Planeta.
Llamadas al trabajo de última hora, sois portavoces de muchos Seres que se encuentran en "mundos inmateriales" y que no podrían comunicarse con esta humanidad sin el auxilio y la interpretación de habitantes terrenos. Juntos en este esfuerzo componen un pueblo, el pueblo de Dios, cuyo trabajo es incesante en alertar y preparar a la humanidad para enfrentar el dolor y sufrimiento que ya se anuncia entre os seres humanos.
Hermanas, sed firmes y determinadas como Aquella que os recibió y acogió en este Grupo de Trabajo. Prestad atención al ejemplo que os ha dado, y seguid confiadas en la edificación de vuestra fe, dando continuidad a la tarea que Ella inició. A vuestra disposición están las bases firmes y enraizadas del trabajo, para que podáis continuar, hasta que sea posible y necesario,, como determinará el Creador.
Seguid trabajando y sirviendo con amor. Donde falten virtudes y conocimiento, allí estaremos, amparándoos en las innumerables deficiencias, pues unidos en el Amor de Dios, en la fe en el Maestro Jesús, somos uno, un solo pueblo, un solo cuerpo que pulsa a favor de la vida y la luz.
No detengáis el pensamiento en aquellos que desistieron; que vuestra mirada se dirija al horizonte, y perseverad en la caminata, determinadas a alcanzar el ideal propuesto por el Rabí de Galilea.
Que el desánimo, la tristeza y las preocupaciones menos importantes, no sean vuestras disculpa ante la negligencia, el desprecio y el abandono de las tareas acogidas en el plan espiritual ante Aquel que hoy guía nuestros trabajaos: el Maestro Jesús.
El Hermano y Amigo bendijo el descenso reencarnatorio de cada una de vosotras, y hoy Él camina a vuestro lado, protegiendo y amparando, sosteniendo y corrigiendo vuestros pasos.
Seguidle, atravesad el "mar muerto" de las ilusiones terrenas, manteniendo viva la llama de la fe; y al final de la jornada os llenaréis de júbilo ante el encuentro feliz de la tarea cumplida y la liberación anhelada.
¡Que la paz del Señor Jesús esté con vosotras!
Maestro Ramatis
GESH - 20/04/2012 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil