Amigos, la mediunidad es para nosotros el Portal de Luz por donde hacemos entrar la energía del Divino Jesús, utilizando las técnicas aprendidas con el objetivo de enseñar, aliviar, socorrer y amparar a los seres humanos encarnados, que viven sus existencias en torno a pruebas o realidades expiatorias programadas por los Señores del Karma.
El médium limpio e higienizado por el agua pura de las Palabras de Jesús, las energías se intercambian libremente entre los dos mundos, físico y espiritual por el Portal Interdimensional, trayendo beneficios de inigualable belleza, tanto para los equipos de trabajo que la canalizan, como para los equipos que las reciben.
Pero, si por ventura los medios de comunicación entre ambas realidades de la vida se encuentran obstruidos por rechazo mental o interrumpidos por los escombros emocionales por los seres humanos, entonces, no podemos anclar la Fuerza Creadora en la materia. Nos quedamos con la "carga vital" y buscamos otras formas de aplicarla en actividades que mantengan su polaridad.
Una vez dificultado el flujo del torrente de Luz destinado al bien colectivo, que es la finalidad de la carga energética mediúnica, se escapa la electricidad que se desgasta y revierte la polaridad original, pudiendo esa retención convertirse en toxina para el cuerpo astral del médium, que deberá drenarla en el cuerpo físico.
El médium en deuda con la Contabilidad Divina, su portal de luz (facultad mediúnica) queda apagado, pues las luces que vivifican su cuerpo, no transitan más. Sus fuerzas quedan minadas; se queda abatido; le domina la inercia; se cierra el "portal" por exceso de detritos.
Se callan las voces amigas y socorristas por falta de eco en la materia.
Se quedan paradas e inoperantes las manos dadivosas que generaban esperanza.
El cuerpo astral se queda como plomizo, pesado, y los ojos se cubren con una neblina densa causada por la enfermedad. ¡El médium está muerte!
Viven entonces el hombre o la mujer comprometidos con las leyes de la vida, trayendo el pasaporte de la liberación, sin el sello del trabajo que le garantizaría un bello viaje de regreso a la Patria espiritual.
Fracasaron también aquellos que estuvieron envueltos en el "proyecto de su redención espiritual". Encontrarán en el mundo astral la tristeza de haber fallado y la certeza de un reinicio, hasta que se cumpla definitivamente la Voluntad del Creador.
Que Jesús, Médium de los médiums, ilumine y conduzca a los intermediarios del Mundo.
Juan Bautista
GESH - 17/02/2012 - Vitória, ES - Brasil