Videncia: Vi a la Bestia emitiendo berridos horripilantes a sus secuaces:
"!Matad! ¡Destruid! ¡Mutilad! ¡Derramad la sangre de los hijos del Cordero!"
Entonces, seres animalizados surgieron de todos lados y avanzaron sin piedad contra os seres humanos. Eran escenas de terror. Atacaban con violencia, con sus dientes afilados, derramando abundante sangre humana.
De repente, surgió una Luz intensa, vibrando una vez en el aire, haciendo que los movimientos de los seres negativos fuesen a cámara lenta, hasta quedar paralizados:
"!No fue para esto que fuisteis creados! ¡Basta de insanidad y locura!"
Entonces ellos cayeron.
Vi nuevamente a la Bestia; ella miró hacia arriba y se produjo una explosión de Luz ante ella. La Fiera vio la Luz durante una fracción de tiempo y cayó, llena de odio y despecho impotente ante la Fuerza radiante de aquella Luz, quedando momentáneamente paralizada.
Entonces empecé a sentir una irresistible fuerza- energía dominándome. Simplemente me dejé llevar. Entonces, Él habló:
¡Hermanos amados, hijos de Mi Padre!
Fuisteis convocados al sacrificio, para luchar contra las "fieras" innombrables que no fueron engendradas por el Creador de todas las cosas. Fieras que fueron forjadas por sus propias acciones contrarias a las Fuerzas del Bien, contrarias al amor, y que tomaron forma de bestias, no concebidas por la Mente Divina.
No obstante, son nuestros hermanos y deben ser retirados del Planeta antes de la última hora de la Verticalización del Eje Planetario.
Son muchas Fuerzas actuando en estos momentos, convergiendo todas para finalizar el Ciclo Expiatorio; y estos seres, nuestros hermanos rebeldes, confrontados por la espada, deben rendirse a la Fuerza Mayor, Dios, antes de partir lejos de la Tierra.
Sois guerreras amadas, y lo que os pedimos es que el amor se desborde de vuestras almas, y que las "tinieblas", definitivamente sean inundadas por la Luz de Mi Amor.
¡Avante guerreras! Lucháis en Mi Nombre.
Ya no existirán las Fuerzas del Mal, pues ha finalizado su reinado sobre la Tierra; pero hasta que la abandonen, hijas amadas, muchas escenas horripilantes se manifestarán sobre el Planeta, y por mayores que sean vuestros esfuerzos en tocar los endurecidos, no conseguiremos evitar el horror y las tragedias del "Juicio Final".
Soy el Cristo Planetario, y velo por todos.
¡Avante guerreras, a la lucha!
En Mi Nombre, que se haga la Luz.
Con vosotros permaneceremos hasta el final.
Cristo Planetario
GESH - 05/04/2012 - Vitória, ES - Brasil