¡Hermanas amadas!
Es una inmensa alegría estar en vuestra presencia.
Soy Judas, aquel que no conteniendo su propia inferioridad, vio su imagen denigrada por la historia.
Recuperadas las fuerzas por la equivocación del pasado, retomamos el camino abandonado otrora, y junto con Jesús, el Maestro Adorado y Sus seguidores designados Apóstoles, trabajamos arduamente como "pescadores de almas".
Agradecemos vuestra memoria amiga, y los pensamientos de bondad y amistad sincera hacia mí.
Ya no sufro por la incomprensión de los hermanos de la Tierra. No han aprendido las lecciones de amor y perdón que el Divino Maestro, en sacrificio supremo, nos dejó a cada uno de nosotros.
No han comprendido la transitoriedad de la vida material, y aún se encuentran perdidos, engañados e ignorantes en este "final de ciclo planetario".
Trabajamos en el socorro amigo de las almas de la Tierra, pues el sacrificio del Divino Maestro aún no ha terminado. Hasta que la Tierra se transforme en un Mundo Superior, Él permanecerá unido al Planeta y su humanidad, esparciendo Su Amor por todas las partes y dimensiones planetarias.
Nuestra presencia, más próxima de los seres humanos, tiene como finalidad suavizar el dolor y despertar las consciencias, para que transformen sus almas, antes de que salgan de la Tierra hacia un nuevo "ciclo expiatorio" o hasta que se curven ante la Fuerza Mayor del Creador, adhiriéndose a las Fuerzas de la Luz.
Que Dios os bendiga hermanas, por el amor y la bondad, por el sacrificio y la renuncia en el nombre de Jesús.
Margarida - Yo, Margarida, quiero decir que nunca acepté esa historia que la Iglesia Católica nos contó; la de que hiciste lo que dicen, denigrando tu imagen ante el Mundo.
Cuando pase al otro lado de la vida, lo que no tardará en suceder, voy a investigar sobre este asunto.
Jesús no necesitaba ser señalado por sus discípulos ni vendido por algunas monedas, porque Jesús no se escondía de nadie.
Jesús predicaba públicamente, no se escondía, por lo tanto, nadie necesitaba recibir dinero para decir quién era el Rabí. Con esa base, hermano, yo nunca acepté esa historia.
Para nosotros es una gran alegría, en particular para mí, hermano, que estés entre nosotros, trabajando y ayudando a nuestra humanidad, tan carente. Que Jesús te de fuerzas, cada vez más, para continuar con esta tarea.
Judas - Os lo gradecemos, y cuando conozcáis la verdadera historia, veréis que los Sacerdotes urdieron una trama diabólica, insuflados por mentes infernales que me enredaron en una trama perversa, culminando en mi caída. No obstante, si formé parte de aquel juego cruel, fue porque mi alma aún no estaba preparada para seguir al Maestro hasta el final.
Pero hoy, pasada la tormenta, renovados en fuerza y amor, percibimos lo tontos que fuimos, por no creernos capaces de enfrentar a las "fuerzas de las tinieblas" para defender al Maestro, sin unirnos al conjunto que representábamos en aquella época.
¡Solos nada somos, hermanos! Juntos, tenemos la fuerza que podrá impulsarnos al progreso.
Los hermanos ignorantes que abatís en los campos de batalla emanan de sí tanta perversidad, que aún no sois capaces de comprender el motivo de que lleguen hasta tal punto de deformidad.
La piedad, la misericordia y el amor mueven nuestras acciones.
¡Salve Jesús! ¡Salve la Luz! ¡Salve el Amor!
Judas Iscariote
GESH - 05/04/2012 - Vitória, ES - Brasil