Que la paz y el amor inunden vuestras almas.
Los "falsos profetas" se esparcen entre la población humana. Revestidos del poder ilusorio que creen que proviene de una fuerza inmaterial, que dicen ser Dios, propagan el fanatismo entre las criaturas, esparciendo prejuicios separatistas entre los hermanos.
Dicen ser seguidores de Cristo, no obstante, sus palabras son contrarias al Evangelio libertador.
Si pudiesen ver a aquellos que hablan a través de su mente, sentirían horror de sí mismos.
Si pudiesen observar el doloroso camino que engendran para su alma, detendrían inmediatamente su caída.
No obstante, continúan confirmando lo que fue dicho: "En el final de los tiempos los Falsos Profetas ganarán fuerza y conquistarán a las masas". Es lo que sucede actualmente.
Incluso los hermanos espíritas, tan esclarecidos por el Evangelio Codificado, siguen ciegos los acontecimientos kármicos, dudando de la palabra de los Espíritus, masacrando a los médiums inseguros, haciendo limitado el conocimiento ilimitado.
¿Por ventura los Espíritus no trajeron la verdad acerca de la inmortalidad del alma?
¿Acerca de las múltiples Moradas existentes en la Casa del Padre?
¿Por qué aún dudan y se mantienen al margen de la evolución?
¡Pura ignorancia de sus almas!
Soy aquel que voluntariamente aceptó la tarea de compilar el Evangelio a través de los mensajes recibidos de los Espíritus. En diferentes partes de la Tierra pude conocer a criaturas y comunicarme con Espíritus, dirigidos por Jesús y por el Espíritu de la Verdad, que me enviaron mensajes esclarecedores.
Trabajé arduamente para que los mensajes fueran lo más claros posibles. Estos poseen una fuerza libertadora, no obstante, los espíritas permanecen recelosos en divulgarlos.
¿Llamarse espírita es ser diferente en los días de hoy? Así es; pero la elección es de cada uno: permanecer estancado o marchar rumbo a la propia ascensión espiritual.
Los acontecimientos planetarios anuncian transformación y cambio. El Mundo de Expiación finaliza y se inicia una Nueva Tierra, redimida y repleta de paz.
Equivocados, los queridos cofrades creen que la paz reinará instantáneamente. No es así, ni será así.
¡Espíritas, instruíos! Los mensajes son revelaciones para todos.
Los Espíritus Superiores se sacrifican para os liberéis del anatema de la duda, del miedo, de la ignorancia.
Renunciad a las frivolidades de la materia y elevad vuestro espíritu más allá de las fronteras oscuras, donde la Luz reina, y el amor impera en los corazones.
Os saludamos en el nombre de la Luz, en el nombre del Cristo Planetario, que vela por todos nosotros.
Allan Kardec
GESH - 05/04/2012 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil