Muchos serán los llamados y pocos los escogidos.
Hermanos, este frase no debe desanimaros, sino serviros de alerta a los viajeros de estos tiempos turbulentos. Depurad los oídos para escuchar el llamado, que no cesa de sonar.
Estad atentos por aquellos que a pesar de escuchar el llamado no quieren oírlo o no aceptan seguirlo.
Desperdiciar fuerzas con quien no alcanza la comprensión que libera, es negarle al hermano que camina delante la oportunidad de agarrarse a la última oportunidad de renovación que pueda tener.
Lanzad las redes al mar revuelto de los días tempestuosos que vivís, pero no esperéis que al recogerla esté repleta de peces; aunque aquellos que vengan, guiadlos a salvo en el barco que guía la pesca espiritual y continuad adelante. Hay muchos náufragos de muchas reencarnaciones que luchan buscando socorro; sin embargo vuestra tarea es seguir rescatando, socorriendo y amparando a todos los que ya están preparados para cambiar.
El Padre, Capitán Amigo, os guía.
Pedro
GESH - 30/09/2011 - Vitória, ES - Brasil
Videncia: Vi un mar revuelto en una noche tempestuosa. Muchas nubes oscuras en el cielo y olas agitadas en el mar. En el mar, muchos brazos pidiendo socorro. Margarida lanzaba las redes de blancas cuerdas y cuando tiraba, pocos venían y eran salvados en el barco.