Hermanos amados
Diáfana luminosidad se adentra en el recinto irradiando fuerza y coraje a aquellos que se dejan bañar por Su Radiante Presencia.
Son vibraciones amigas que llegan hasta nosotros, no porque las merezcamos, sino que son impulsadas por el amor que nunca cesa de esperar nuestra renovación, aunque sea tardía.
Traducido en fuente de luz, Su Amor fecundo nos baña el alma enferma, prometiendo liberación.
Dejémonos limpiar por la Fuerza de Su Amor, todo perdón y compasión, restaurando la fe en el porvenir.
Luz sublime, Luz amiga, Jesús es Su Nombre. Ilumina nuestra vida, sacia nuestra sed y hambre de justicia.
Llénanos de ventura y de paz. Nosotros te amamos inmensamente.
Marcos Novaes
GESH - 20/12/2011 - Vitória, ES - Brasil