2443

En el nombre de Dios cuántas vidas han sido cercenadas...

13/02/2012

      A+ A-


Hermanos

Las Abadías Benedictinas ocultaron experiencias cuya divulgación chocaría con la apariencia de pureza y superioridad espiritual de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Tristes días vivimos, entre los muros protectores de los conventos y las fachadas de la decencia creadas por la absurda fe de los creyentes ingenuos.

Solamente aquellos que vivieron, como yo vivencié, los horrores del asedio y la dominación de la inferioridad humana, saben lo que realmente pasó en el interior de los conventos.

En el nombre de Dios, cuántas vidas cercenadas, cuántos sueños rotos, cuánta inocencia robada. En el nombre de la fe, cuánto silencio enterró los gritos de las víctimas entregadas a la villanía más violenta.

Padres, monjas, obispos, cardenales, todos formando una negra red de connivencia y concordancia con el desequilibrio vigentes en los recintos santos, en función de las suntuosas cuantías y ventajosos negocios que hicieron que los hombre de Dios se revelaran como representantes del demonio.

Las tramas pérfidas del poder temporal cegaron a los hombres y mujeres destinados a quemar sus deudas conductores espirituales.

Comprometieron la cosecha de paz con sus manos sucias por el fango inmundo y la sangre derramada. Sembraron semillas de rebeldía, odio y desesperación. Sembraron traiciones, engaños y subterfugios para garantizar su perpetuación en el regalo de las ventajas recibidas en la materia.

Hombres y mujeres de Dios se entregaron a la siembra de las tinieblas y hoy recogen los frutos amargos de su libre albedrío.

Las mismas jóvenes que en el pasado fueron entregadas por su familiares a los conventos, quedando sujetas a la dominación de aquellos que deberían haber sido sus mentores, reencarnaron hoy en los lugares donde la desgracia y la miseria someten a sus hijas - verdugos del pasado- a las cárceles, por la fuerza de la violencia dominadora.

El misticismo y el erotismo se encuentran en la quema del karma, que a pesar de toda la ciencia producida en la Tierra, toda la cultura y el conocimiento humano, no puede ser evitado, pues las leyes de Dios son Superiores a todas las cosas y se cumplen invariable e independientemente de nuestra voluntad.

La compasión que nace en el corazón de aquellos que se apiadan de las dolorosas situaciones es un indicio de la renovación que se procesa, pero ante el mundo en el que vivís, compadecerse aún es poco.

Frente a los muchos compromisos a los que os atasteis, deberíais dedicar más tiempo y esfuerzo a las transformaciones que permiten instaurarse en procesos que no perpetúan el sufrimiento, pues si bien la ley kármica es imperativa y no hay injusticias por parte de Dios, tampoco hay determinismo divino que condene a las criaturas al sufrimiento.

Vuestro mundo, estando cimentado sobre la frugalidad de los valores superfluos, compone el caldo cultural perverso y cruel que permite el crecimiento de las hierbas dañinas y las espinas que sofocan las buenas semillas lanzadas al terreno de los corazones humanos.

Hermanos, mudad vuestra manera de actuar y vuestra sociedad se transformará.

Mudad vuestra manera de pensar y se transformará vuestro actuar.

Cultivad el amor de Dios, el perdón de Jesús y la paz dejada por Su Presencia, y en vuestra historia futura no tendréis que contabilizar los innumerables y tristes casos de abusos, desvíos, violencia, dominación y subyugación entre los hombres.

Aún hoy perduran en muchas organizaciones religiosas la misma fórmula nefasta, aquella que dictamina en el nombre de Dios los más execrables actos de depravación hacia el prójimo.

Son sembradores del presente cultivando un largo camino de sufrimientos futuros. Derribad los muros de la ignorancia, que caigan por tierra las fachadas de la hipocresía, que se abran las puertas de las cárceles disfrazadas para que los prisioneros se liberen y vuelvan a empezar su larga jornada de regreso a las lides de la comprensión y del perdón.

Se entregaron a Dios y encontraron los demonios de la lujuria, la codicia y la ambición. Que cesen sus tormentos.

Camilo Castelo Branco

GESH - 14/01/2012 - Vitória, ES - Brasil




VOLVER A LOS MENSAJES Y DIVULGACIONES
CONTACTO CON NOSOTROS AHORA!
Todos los derechos reservados Extras e Instras | 2025
FBrandão Agência Web