Hijas amadas, que la paz sea con vosotros.
Quiso la Misericordia Divina ofrecerla a esta humanidad todas las oportunidades de redención.
A través de las múltiples encarnaciones, los espíritus se manifestaron por todo el orbe terrestre, en existencias que les proporcionaron condiciones para rescatar los errores cometidos, y transformarse a la Luz del Amor emanado del Creador por Sus Criaturas.
Varios emisarios divinos trajeron a la humanidad, el conocimiento, la esperanza, las revelaciones y los sublimes.
De haberse practico las lecciones suministradas, los seres humanos estrían a día de hoy totalmente transformados y regenerados.
No obstante, la humanidad eligió los caminos tortuosos del odio, la guerra, la perversión moral.
Os encontráis a las puertas de la transformación final de la Tierra de Expiación, y el "juicio final" es una dolorosa realidad.
El dolor y el sufrimiento se esparcen como "la chispa en una mecha de pólvora"; y las masas humanas sufren las consecuencias de los siglos de negligencia hacia las Enseñanzas Divinas.
Nadie puede interferir ni impedir la avalancha de acontecimientos tenebrosos que se desatan sobre el Planeta. Ni siquiera Jesús, el Sublime Emisario, Gobernador por excelencia de la Tierra, puede interceptar e interrumpir las consecuencias desastrosas de las acciones de los seres humanos.
Gracias a su Magnánimo Corazón, consiguió prolongar el plazo de transición, concediendo un poco más de tiempo para que las almas alcanzasen el discernimiento y la luz de la razón, saliendo "de las tinieblas hacia la luz".
Terminado este tiempo, que ha sido contenido por las Fuerzas Siderales de Alta Potencia, el avance acelerado de la transición, el plan sigue su curso, y el Planeta acelera sus movimientos para despedirse del ropaje roto e inmundo, que le impide avanzar hacia una dimensión superior.
Hermanos, hijos amados, queridos pupilos, se os dieron la lecciones libertadoras, y deseamos que las practiquéis y alcancéis definitivamente una nueva posición evolutiva, superior a la que hoy poseéis. No olvidéis que el tiempo está acelerado y no queda margen para dudar ni desistir.
Habéis estado trabajando por vuestra propia transformación, ligados a las Huestes de la Luz. Habéis cumplido las tareas en el plano invisible, participando activamente del Ejército de Cristo en el saneamiento planetario. Sumadas las tareas del plano espiritual y las transformaciones del espíritu mediante el esfuerzo, el sacrificio, la renuncia, el amor al prójimo y el perdón de las ofensas, estaréis aptos y en condiciones para entrar en la nueva dimensión de Regeneración.
Con todo, pupilos amados, os alertamos de que el camino final que ahora estáis recorriendo es difícil, repleto de espinas, dolor y peligrosas trampas. Los enemigos que atacan son los más perversos y crueles, y no se apiadarán de ninguna criatura, pues tienen prisa por destruir y dominar, creyendo infantilmente que aún poseen la esperanza de dominar el Planeta y a su humanidad.
Las aguas invaden los continentes, la tierra se abre en brechas profundas, el fuego sale a la superficie, y los vendavales derriban las frágiles construcciones humanas. No quedará piedra sobre piedra, y seréis testigos del derrocamiento definitivo del mal, de las tinieblas, de la oscuridad perversa y cruel.
Hijos amados, no detengáis vuestros pasos por las dificultades ni el sufrimiento. Trabajad sin quejaros, cumpliendo con amor, coraje y fe, los designios de Dios, guiados y protegidos por la Fuerza Mayor del Divino Nazareno.
Hercólubus avanza por el Espacio en dirección a los planetas inferiores del Sistema Solar. Las débiles estructuras espirituales de los incautos, de los que se burlan de la moral elevada, de los materialistas displicentes y toda la masa poco precavida que no quiso despedirse de las malas tendencias, y desarrollar las virtudes del alma, se verán profundamente afectados por el aura primitiva del Planeta Intruso. Hercólubus activa y fortalece las tendencias animalizadas no dominadas, en cada individualidad humana.
Los crímenes bárbaros se multiplicarán, la inmoralidad, las torpezas, los crímenes, la crueldad, la corrupción y la voluptuosidad alcanzarán extremos nunca vistos por esta humanidad.
Cuando la convivencia pacífica entre lobos y ovejas se vuelva insoportable, la convivencia socialmente estabilizada de las civilizaciones, de las Naciones, entonces las Naves se materializarán, rescatando a los últimos derechistas antes de la Verticalización final del Eje Planetario.
No dudéis hijos míos, la hora del "basta" ha llegado, y la Contabilidad Divina cobra con intereses la negligencia y la falta de atención hacia las Leyes de Dios.
Seguid confiados en la victoria eterna de la Luz contra las Tinieblas, del Bien sobre el Mal.
El Cristo Planetario envía Su Luz y Fuerza, energía extra para los planetas de baja evolución en los que se manifiesta el "juicio final", y aquellos que alcancen frecuencias vibratorias con niveles por encima de las malas tendencias reinantes, recibirán la influencia positiva de Su Protección.
¡Salve la Luz que nos guía! ¡Salve Jesús!
Ramatis
Después del mantra:
Hijos amados, las turbulencias planetarias os afectarán a todos.
Estad preparados para sufrir.
No os desesperéis, ni os rebeléis.
Resignaos, tened coraje y poned en práctica las enseñanzas iniciáticas que recibisteis.
Sed tolerantes con el prójimo.
Sed mansos, humildes y perdonad siempre.
Del Maestro que os ama.
Ramatis
GESH - 13/01/2012 - Vitória, ES - Brasil