Amados hijos, que la paz sea con vosotros.
Desde hace mucho tiempo os estamos intentando reunir en la gran familia espiritual que conducimos en el nombre de Dios, hacia el progreso redentor.
Os retiramos a cada uno de vosotros de las profundas regiones abismales, y junto a Jesús, el Sublime Peregrino, os curamos las llagas y os guiamos en diversas encarnaciones expiatorias, para limpiar vuestras túnicas espirituales.
Hoy habéis llegado a la condición de espíritus conscientes de la necesidad de progreso y ya os habéis adherido a las Huestes de la Luz, que en el nombre de Jesús, trabajan en beneficio de los hermanos de humanidad y del Planeta.
¿Entonces, qué os falta para acelerar el paso y conseguir alcanzar, junto con el Planeta, una nueva condición evolutiva superior?
¿Por qué aún percibimos tantas contradicciones y recelos hacia vosotros mismos y hacia el prójimo, que podrían retrasar vuestra ascensión espiritual ?
¿Hijos míos, por qué sois negligentes a la hora de cumplir con vuestros deberes espirituales?
¿Conocéis la frase: "a quien mucho se le da, más le será cobrado"?
El momento planetario es de inestabilidad de las energías telúricas y se están liberando "fuerzas retrógradas" que estaban contenidas en el Abismo y que suben a la superficie, como limpieza del astral para el advenimiento de la Nueva Era.
El Astro Higienizador, con su poderosa fuerza primitiva, arrastra a los espíritus de las zonas vibratorias inferiores y a los sintonizados con aquellas franjas, haciendo temblar las estructuras internas de las criaturas. En todos los planos y dimensiones de la Tierra, aquel que no vibre en las franjas mínimas de graduación superior, acordes con la práctica del Evangelio de Cristo, sucumbirá ante la fuerza avasalladora que provoca la transformación planetaria.
Afirmad vuestra alma en las zonas de los derechistas, no solo puliendo vuestro espíritu en el conocimiento que transforma, sino principalmente en la práctica del amor y del perdón de las ofensas, trabajando en beneficio del colectivo humano al cual pertenecéis.
Mientras haya llanto y rechinar de dientes en la Tierra, no habrá una verdadera paz planetaria. A cada criatura le cabe despertar a la Luz, emanar de sí sentimientos sublimes, en la búsqueda del equilibrio, la paz y la armonía.
Son momentos claves. Por lo tanto, trabajad, trabajad, trabajad, olvidando el pasado culposo, cultivando una vida repleta de acciones en el bien.
Os guiamos por el valle turbulento de la "transición planetaria", pero necesitamos vuestras mentes lúcidas, manos operativas y corazones repletos de fe para conseguir transportaros a la Tierra Renovada.
Que la paz sea con vosotros.
Vuestro Maestro,
Ramatis
GESH - 11/03/2011 - Vitória, ES - Brasil