Queridos hermanos, paz y bondad en vuestro corazón.
Los sufridores de hoy son aquellos que otrora infringieron sufrimiento al prójimo, y no es sin merecida justicia que hoy cosechan las espinas plantadas en vidas pretéritas.
Sin embargo, hermanos míos, aliviar su dolor con un gesto fraterno es practicar la Ley Mayor del Amor, que traduce la primera enseñanza del querido y adorado Jesús: "Haced al prójimo aquello que os gustaría que él os hiciera".
Vertidas las lágrimas del ácido del remordimiento por las acciones en el mal del pasado, practicadas en nombre de la ignorancia, ya despierta la consciencia a la suprema necesidad de corrección espiritual, auxiliar al prójimo carente de forma anónima y desinteresada, constituye para el alma la demostración de su verdadera transformación a la Luz del Evangelio del Maestro.
La práctica de las buenas acciones en el altar del anonimato es una acción liberadora para el alma.
Muchos son los que sufren en cuerpo y alma; sed vosotros de aquellos designados como "Siervos de Jesús", trabajando en Su nombre para aliviar el dolor ajeno.
Que Jesús nos bendiga.
Seguimos en el Espacio con las tareas de socorro y amparo a los sufridores, sin mendigar más a los poderosos de la Tierra para que auxilien a los carentes, sino simplemente distribuyendo el pan de la esperanza bajo la Égida de Jesús.
Salve Jesús.
Hermana Dulce
GESJ- 14/12/2010 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil