Videncia: Veo un farl de luz encendido sobre nuestro Grupo. Siento fuertemente la presencia del Maestro Jesús.
Veo a Rampa. Trae un manto azul que coloca sobre nuestra espalda, envolviendo el cuerpo que empieza a irradiar una suave luz azul.
Veo a D.Margarida sentada en la mesa con seres de Jerarquía Superior, parece un encuentro dentro de una Nave Nodriza. Hay una vibración solemne en el aire, una atmósfera de pureza y un silencio profundo en el ambiente.
¡Salve hermanos!
¡Salve la paz, salve la Luz!
Hemos trabajado, siguiendo las instrucciones de nuestros Superiores, vinculados al astral inferior de esta Ciudad (Jacaraípe, ES).
Entramos por el portal magnético abierto dentro de los dominios de esta Casa de Caridad y avanzamos, recogiendo, amparando e instruyendo a todos los que nos encontramos por el camino.
Hemos construido algunos túneles de acceso a la región del astral inferior inmediatamente conectado a este local y desde allí hemos estado trayendo a los espíritus que necesitaban ser socorridos.
André Luiz, compañero de trabajo, actúa junto a nosotros. Mientras buscamos a los seres, liberándolos de las sombras en las que se estancaron, él se encarga de los preparativos para recibirlos. El puesto de primeros auxilios espiritual ha sido reformado para atender en esta nueva etapa de trabajo. El ambulatorio recibe a los hermanos y administra los primeros auxilios, después se hace una selección y se les encamina para su saneamiento y acogida en las alas correspondientes.
Como Jefe del Equipo Médico, nuestro amigo encamina a cada sufridor hacia el sector correspondiente según las necesidades de cada espíritu.
Desde el Abismo escuchamos llantos y lamentos, gritos de dolor y pedidos de socorro. No podemos ignorarlos, ha llegado la hora de actuar, estamos aquí para atenderlos según los Designios del Padre.
En el plano físico por ahora no es necesario ningún cambio en la rutina de las tareas. Apenas pedimos que los trabajadores y los que frecuentan esta Casa sean conscientes de lo que pasa en el astral de la Ciudad y vibren de manera positiva, colaborando con la carga saludable de sus pensamientos para mantener el egrégor del Grupo.
La Luz llega abundantemente, basta con permitir que entre en vuestro corazón iluminando el alma.
Que la Paz del Señor de los Mundos esté entre nosotros.
Atafon
(el mismo del Libro: El Abismo, de Ranieri)
GESH - 19/06/2010 - Vigilia Jacaraipe, Serra, ES - Brasil