¡En el nombre de la paz aquí estamos!
En el torbellino de las galaxias existen muchos mundos de elevada evolución espiritual cuya humanidad evolucionada ya ha superado las zonas inferiores; aspira las suaves emanaciones de las dimensiones sutiles.
En ellos existen muchos seres que conmovidos por las humanidades de los planos inferiores, de los Planetas de Pruebas y Expiaciones, elevan su mente al Creador y emiten hacia los mundos de evolución primaria, en donde la humanidad aún se pelea, desorientada y engañada, chorros de energía-luz para renovar sus fuerzas y reducir su yugo.
De vez en cuando alguno de esos ángeles de luz abandona su morada cestial y vaga por los universos densos, esparciendo una sublime energía que consuela y fortalece, trae nueva esperanza a los miles de espíritus en pruebas expiatorias.
De sus mentes poderosas envían hacia los mundos como la Tierra, en el final de un ciclo evolutivo transformador, donde el sufrimiento físico y moral, el descontrol moral y el vicio, la violencia y la locura exagerada, mantienen el ambiente saturado de energía negativa que es como el piche viscoso, envían sus energías sublimes y poderosas que se abren camino entre la densidad y llegan a los corazones donde nacen la fe y la esperanza, impulsándolos a la renovación y la ascensión.
Sus ojos y mentes, fijados en la Tierra, envían una cuota extra de energía luz para ablandar el impacto negativo de las tragedias que asolan a la humanidad del "final de los tiempos", sustentándola ante las pruebas redentoras, facultando alivio para el pesado yugo de aquellos cuyas consciencias ya han despertado a la luz y desean modificarse, renovando actitudes a través de la práctica del Evangelio de Cristo.
Los Ángeles Tutelares del Universo lanzan a la Tierra chorros de energía de belleza, bondad y paz.
Aprovechémoslas hermanos, para beneficiar al Planeta en su doloroso trance, para que deje el valle del dolor y las lágrimas rumbo a una alborada de paz.
Os saludo en el nombre de Dios, nuestro Padre Creador, que permanece creando vida y sembrando alegría y paz en nuestro corazón; sin embargo, es poco comprendido o inalcanzable para las mentes humanas aún primarias.
Paz a todos.
Erasto
GESH - 19/02/2010 - Vitória, ES - Brasil