¡Paz y bondad entre vosotros!
Nos conocemos desde lejanas eras.
Todos los hermanos de esta Casa siguen los preceptos de la Fraternidad del Triángulo, así como los de la Fraternidad de la Cruz.
En esta linda Casa Planetaria, la Tierra, que hoy os sirve de correctivo, nuevamente nos vemos junto a vosotros, incitándoos al regreso a la Iniciación.
Almas rebeldes, reticentes a la disciplina, reincidentes en su terquedad, contrarias a los cambios, os estancasteis y perdisteis grandiosas oportunidades para alzar el vuelo en la escalada evolutiva. Hermanos, vuestras jornadas, de hecho, comienzan ahora. No os desaniméis ante los obstáculos que os prenden a los instintos de la carne.
Fuimos hasta los profundos Abismos, a regiones ni siquiera imaginables para vuestra vana filosofía, a buscaros, para que vuestros espíritus pudieran resurgir.
Errores y más errores aún cometisteis, cayendo nuevamente en la "telaraña del Mal". De esta forma os ligasteis a las Fuerzas Tenebrosas, formadas por otros hermanos nuestros, ángeles rebeldes o decaídos.
Con estos seres os perpetuasteis en la perdición, en la lujuria, en la presunción y en la indiferencia hacia el dolor ajeno.
Ahora, hijos amados, trilláis el camino inverso: volviendo al seno paterno, con mucha humildad y paciencia, pues es lo que más carecéis en este momento.
Tenéis coraje, pero el buen guerrero es aquel que sabe hacer un buen uso de sus espada, usándola en el momento acertado.
Dolor y sufrimiento os espera, pero no os volváis a rebelar.
Aceptad los Designios de Dios, la Voluntad Suprema y Soberana de nuestro Amado Padre.
Ya no tenéis dudas, pero la rebeldía ante la realidad de los hechos os deja sin acción, pues os gustaría, según vuestra voluntad, que todo fuese diferente.
¡Pero no funciona así, hermanos! La realidad es otra. No podemos interferir en el libre albedrío del prójimo; no podemos hacer por el otro lo que solamente depende de él. No podemos ayudar sin que el otro, de hecho, quiera recibir ayuda, quiera transformarse de un ángel decaído a un Maestro Ascendido.
Un Maestro no puede abandonar su misión de diseminar la razón, la lógica, el conocimiento y el amor, porque sus discípulos se atrasen en el camino.
Otros discípulos van surgiendo; nuevas oportunidades de ascensión espiritual son enviadas a cada instante. El Universo no para, es dinámico, es ágil, es movimiento.
¡Hijos amados! Para que un día podáis convertiros en un Maestro, primero tendréis que mostraros sumisos, sometiéndoos a las enseñanzas de un Maestro que esté por delante de vosotros, pues ya ha recorrido la jornada evolutiva mucho antes que vosotros.
La experiencia unida al conocimiento de un Hermano Mayor será vuestra brújula que os indicará el norte en la caminata que recorréis en dirección a los Mundos Superiores.
Nuevamente os digo: ¡no os estanquéis otra vez, hijos amados! Sed humildes y pacientes.
Mucho tenéis por descubrir. Lindas flores florecerán en el Jardín de los "Miosótis" del Señor.
Siguiendo al Mentor de esta Casa y siguiendo a su dirigente, que es mi fiel discípula, hermanos y compañeros de jornada, demostrad que merecéis pertenecer al Grupo Espírita Servos de Jesus.
¡Desfallecer, jamás!
La rebeldía y la ingratitud no deben formar parte de vuestro día a día.
¡Salve la Luz!
¡Salve la Fuerza y el Poder de Jesús!
Ramatis
GESH - 27/02/2010 - Vigilia ASJ - Vila Velha, ES - Brasil