Las Leyes Universales rigen la atracción entre los semejantes.
Olvidando la Ley Mayor, atrajisteis con la misma intensidad el desequilibrio instaurado, a las Fuerzas Retrógradas, aniquiladoras de la paz y la armonía.
No acuséis a otros, sino a vosotros mismos, por el dolor que recibís. Las descargas de fluidos que emitís son las que recibís de vuelta, y al ser alcanzados por los dardos venenosos que emitisteis, manifestáis o recrudecéis la rebeldía contra las Divinas e Inmutables Leyes Mayores.
No hay injusticias divinas, hay rebeldía, insatisfacción e ignorancia por parte de las criaturas.
Vuestra satisfacción es instintiva y está enfocada en la materia, porque estáis demasiado apegados al oro, convirtiéndolo en un factor de caída en la ignominia.
Clamáis ayuda de lo Alto, tan sólo cuando vuestra alma ya se encuentra saturada y empodrecida por los desvíos a los que vuestro libre albedrío os ha llevado.
El remedio amargo está llegando, e independientemente de vuestra voluntad, todos tendréis que beber de la amarga copa del dolor.
Se cierne sobre la humanidad la Justicia Divina. A pesar de ser ignorada, continúa ayudando a las criaturas.
Buscad renovaros en Cristo Jesús, en la práctica del Amor y del perdón.
Paz y fraternidad.
Gandhi
GESH - 09/05/2009 - Vigilia Playa Grande - Festival de Wesak, ES - Brasil