Hermanos,
Durante un período como este, que es de tratamiento y cura de los defectos de vuestras almas, no hay cura sin medicamento, y el medicamento ya se os ha ofrecido: Es el "conocimiento". Aplicado a la realidad de vuestras existencias, en la forma de trabajo redentor, tomad el medicamento y veréis vuestros cuerpos curados.
La manipulación de las fuerzas en favor de vuestras existencias, es una tarea destinada a nosotros, y así lo hemos estado haciendo, desarrollando los mecanismos que os faciliten la oportunidad de absorción de fuerzas superiores y aplicación en la cura de vuestras deficiencias espirituales.
Alegorías, aforismos, y modismos fueron agregados a los conocimientos enviados a vosotros, sin embargo, os resaltamos que solamente la pureza de las intenciones es capaz de acceder a las vibraciones curativas que os ofrecemos. Ningún otro interés humano será capaz de dar acceso a las Fuerzas Superiores de Cura, que adentran la psicoesfera de la Tierra por canales predefinidos por la espiritualidad superior.
El acceso a tales portales de energía está restringido a los individuos o Grupos, que a través de sus actitudes demuestran merecimiento y condiciones de aprovechamiento de dichas fuerzas, que de alguna forma deberán ser desperdiciadas con seres aventureros, inconsecuentes criaturas que deseando tan sólo dar rienda suelta a su curiosidad, nos buscan con su mente, sin la disposición necesaria en su propio corazón.
Aquel que busca, encuentra; y no puede retornar de la misma forma en la que llegó; el cambio es fundamental para que la absorción de las fuerzas sea la cura definitiva del mal que traen dentro de sí.
No hay milagros en el Universo, todo es trabajo, todo es fuerza, todo es luz; y así, el tratamiento y la cura son igualmente dos lados de la moneda de trabajo.
Trabajad donando vuestras fuerzas y energías en favor de los menos favorecidos, menos evolucionados y más carentes que vosotros. Veréis, por la activación de las fuerzas del trabajo en vuestras almas, como llegan vibraciones diferentes que os ayudarán en la caminata terrenal.
No son vuestras imperfecciones las que detienen vuestros pasos. Es vuestro acomodamiento, vuestro miedo a enfrentar el trabajo. Es vuestra pereza la que os aprisiona.
Liberaos, hermanos. Levantaos del acomodamiento, abandonad la pereza, deshaceos del miedo y partid en la dirección del único camino de redención posible para vuestra humanidad en este momento.
Trabajad, trabajad, trabajad como os orienta el sabio Ramatis.
¡Salve las Fuerzas de la Luz!
!Salve el Portal, Amor inmenso del Corazón del Maestro Jesús!
Vuestro amigo Saint Germain es quien os habla.
Margarida - Nosotras te saludamos y agradecemos tu maravillosa visita; no solamente la tuya sino también la de todos los Maestros y Maestras que han venido esta preciosa tarde de finales del verano.
Graias Hermano.
Saint Germain
GESH - 14/03/2009 - Psicofonía - Vigilia Playa Grande, ES - Brasil