Hermanos,
!Que la paz de Jesús envuelva nuestros espíritus!
Aflicciones y resentimientos, discordias e inmoralidades componen los sentimientos de los seres humanos. Son residuos pesados que marcan la psicosfera en la actualidad, flotando sobre vuestro planeta como una nube tóxica preparada para estallar en voraz tempestad.
Cada vez que los corazones humanos o sus mentes, lanzan en el aire las chispas de sentimientos y pensamientos semejantes, se crea la posibilidad de iniciar tal tempestad.
El manantial de luz, generosamente derramado sobre la Tierra por el Maestro Jesús, es una brisa que sopla suave, apagando las chispas incendiarias. Y desde las mentes de pensamientos elevados y de los corazones de sentimientos superiores, pueden partir vibraciones que calman la agitación terrestre.
De las mentes atrasadas, cuyos hermanos traen en el corazón un combustible turbulento, parten los estímulos para la confusión, y de estos nacen las catástrofes.
Hermanos, nuestra Casa y su servicio ha intentando a lo largo de los años, desarrollar mentes y corazones cuyos pensamientos y sentimientos puedan colaborar con la edificación de un ambiente terrestre de paz.
Atendiendo las Directrices Evangélicas apaciguamos nuestro ser y traemos paz al mundo.
Esa es nuestra tarea: cumplir los designios superiores de progreso, viviendo sus leyes y ayudando a reconstruir aquello que nosotros mismos, en un tiempo pasado, ayudamos a desestructurar.
Cada trabajador de esta Casa debe ser consciente de esta tarea y asumir la dirección de una tarea, esforzándose para que los "asaltantes de las tinieblas" no desencadenen tempestades en el ambiente regenerador de la Casa-Hospital.
Aquellos que aquí lleguen, al salir, deben llevar consigo el regalo de paz y esperanza que nace de la práctica del Evangelio enseñado por Jesús.
Que a cada uno le sea dada la oportunidad de reflexionar y cambiar, en la medida de su esfuerzo, dedicación y voluntad.
Que Jesús nos bendiga.
Juan Bautista
GESH - 27/09/2008 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil