¡Hijas amadas, que la paz sea con vosotras!
Es en el cumplimiento de los deberes donde la criatura conquista sus derechos.
Nadie recibirá nada indebidamente sin que después tenga que restituirlo, ya sea en la Tierra como en el Cielo.
Mucha es la energía y el conocimiento que os ha ofrecido la Espiritualidad Superior, lo que os garantiza el progreso y la victoria en las luchas de la materia. Cada trabajador vinculado a esta Casa de Caridad está siendo amorosamente acompañado por el Equipo Espiritual, para que sea garantida la protección contra las Tinieblas y que ningún mal le pueda ocurrir indebidamente.
Los Maestros sustentan y guían vuestros pasos, como si fuerais niños pequeños, para que sea exitoso vuestros deseo sincero de cambio y ascensión espiritual.
No obstante, debéis contribuir para que la energía que os envuelve sea plenamente absorbida por vuestro cuerpo, pues cada uno absorbe de este manantial según su capacidad y esfuerzo personal. Dedicaos a las tareas que os llegan, con alegría y sin temor. Todo lo que se os ofrece visa vuestro despertar y transformación espiritual.
Hermanos, no estáis en la Siembra Espírita para creeros superior a nadie. Cuantos más conocimientos absorbáis, aprovechándolos en vuestra propia transformación, más clara se hace vuestra pequeñez.
Praticai as Lições do Amoroso Jesus e tudo mais se fará em vossas existências.
Permanecemos con vosotros en la trilla de ascensión, pues deseamos ver como se acortan las distancias que os separan de nosotros.
Orad y vigilad, hermanas, pues los "secuaces de la Bestia" se sienten amenazados por vuestro Grupo e intentan arrastrarlo a la caída.
El Grupo representa una fortaleza intraspasable, pero la fragilidad humana debe ser observada. Mayor disciplina, mayor cuota de responsabilidad en la ejecución de las tareas, mayor obediencia en el servir.
Todos deben contribuir para mantener cohesionado el "Egrégor Grupal". Nadie se verá dispensado del cumplimiento de las normas disciplinarias, debiendo cada uno extender la disciplina a su fuero interno, vigilando los pensamientos, pues ellos poseen una fuerza extraordinaria que pocos consiguen alcanzar. Vigilad vuestras palabras y acciones.
Las "fieras" os vigilan de cerca y debe ser respetada su fuerza destructiva. Nada temáis. Manteneos fieles a Cristo, practicando Sus Lecciones y cumpliendo con vuestros deberes cristianos.
Jesús nos guía y ampara.
Shama Hare
GESH - 28/03/2009 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil