Queridas hijas,
De los corazones generosos de los Siervos de Jesús, emana la energía de amor que se derrama sobre los que sufren.
Corazones amigos, que ya comprendéis, con tristeza y pesar, el gran equívoco humano, al elegir el camino del dolor.
¡Corazones amigos! Estamos unidos en el socorro a los infelices que prefieren los oscuros atajos y evitan el estrecho camino, iluminado por la Amorosa Presencia de Jesús.
Acomodemos a todos, junto a nuestro corazón, y vibremos por ellos, los que sufren, en el amor puro que nos enseña el Divino Amigo, Hijo predilecto de mi alma.
No hay fronteras para el amor, no hay barreras para la fraternidad.
Permanezcamos unidos para alcanzar la Gloria del Señor.
Paz para todos.
María
(Madre de Jesús)
GESJ - 12/01/2009 - Centro de Acogida Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil